Con iluminación, zonas verdes, comercio, deporte y actividades culturales buscan sacar el abandono más de 20.000 metros cuadrados de espacio público.

La Alcaldía de Medellín transformará siete bajos de puentes del abandono a espacios con zonas verdes, iluminación, comercio y lugares de encuentro.
Estas obras se realizarán de la mano de cuatro aliados privados que invertirán más de $6.300 millones y se encargarán de mantenerlos y administrarlos.
Con esto, esperan sumar 20.000 metros cuadrados de espacio público que durante años han estado subutilizados.
La premisa de la Alcaldía es que esa gente que pasa a diario por debajo de los puentes de Medellín no pase de largo sino que pueda detenerse y encontrar lugares “llenos de vida”, en palabras del alcalde Federico Gutiérrez. Para esto, buscan convertirlos en espacios seguros, iluminados, con zonas verdes, comercio y lugares de encuentro.
La idea, según la Agencia APP, que lidera el proceso, es aprovechar un suelo que la ciudad ya tiene en un momento en que escasea el nuevo.
La ciudad tiene unos 2.000 puentes y 45 de ellos fueron identificados como una oportunidad de mercado. Por ahora se priorizan siete: Avenida El Poblado con la Avenida 33, el de la 4 sur, Bulerías, Avenida 80 con Colombia, Punto Cero, carrera 65 con avenida 33 y Los Balsos con Avenida El Poblado.
Un octavo, el de San Juan con la 80, sigue en revisión. Por ahora la Agencia estudia cómo articularlo con el proyecto del Metro de la 80, junto con la EDU y la Secretaría de Infraestructura, antes de dar inicio con ese.
La Alcaldía lo hace con cuatro aliados privados, escogidos en un proceso de selección público y abierto. Según Luisa Fernanda Gutiérrez Maya, directora general (e) de la Agencia APP, los ocho bajos salieron a proceso y se recibieron ocho propuestas.
Entre todos invertirán más de $6.300 millones y asumirán el mantenimiento. Sin embargo, la Agencia APP debe validar cada propuesta, que además tiene que cumplir con el POT, el Código de Policía y otras normas.
“Los espacios seguirán siendo públicos. Aquí no se está privatizando nada”, aclaró el alcalde.
Ya fueron adjudicados y en los próximos meses se verán las primeras intervenciones.

Cuándo estarán listos
Por ahora, la Agencia revisa los diseños finales y hace con EPM el levantamiento de redes, validaciones previas a la construcción. Según Gutiérrez Maya, las obras podrían comenzar en el primer trimestre del próximo año.
Los aliados tienen un plazo máximo de 12 meses para construir y ponerse en operación, y los contratos de administración y mantenimiento durarán 10 años.
La Agencia espera que en los bajos haya gastronomía, comercio, deporte y actividades culturales. Algunas propuestas incluyeron zonas de coworking y electrolineras o puntos de recarga.
La apuesta es aprovechar el flujo de personas que ya camina por esos lugares para que sean los primeros usuarios, explicó Gutiérrez Maya. Además, los aliados podrían pagarle al Distrito por usar el espacio y tendrían cerca de diez años para recuperar su inversión.
Para la directora, la meta es tener lugares “para la gente”, con actividad de día y de noche, y que el cuidado de esos territorios se sostenga en el tiempo de la mano de los privados.
En Bogotá ya existen modelos similares, en el puente de la calle 53 con carrera 30, cerca al Estadio El Campín. Ese lugar por años fue temido como foco de inseguridad. Ahora tiene un salón comunal, una cafetería, una barbería y baños públicos que invitan al compartir entre vecinos.
En Medellín, uno de los puntos intervenidos, el de la 4Sur, este año fue rotulado como zona en deterioro en el Concejo de Medellín, cuando debatieron sobre algunas de las zonas rojas en seguridad de la ciudad.
En Bogotá ya existen modelos similares, en el puente de la calle 53 con carrera 30, cerca al Estadio El Campín. Ese lugar por años fue temido como foco de inseguridad. Ahora tiene un salón comunal, una cafetería, una barbería y baños públicos que invitan al compartir entre vecinos.
En Medellín, uno de los puntos intervenidos, el de la 4Sur, este año fue rotulado como zona en deterioro en el Concejo de Medellín, cuando debatieron sobre algunas de las zonas rojas en seguridad de la ciudad.