La intervención de la Casa Ángel se desarrolló como una apuesta por la conservación integral del inmueble, reconociendo su valor dentro del paisaje urbano y su aporte a la memoria del sector. A través del instrumento de Transferencia de Derechos de Construcción, definido en el Plan de Ordenamiento Territorial (POT), fue posible proteger sus características arquitectónicas y patrimoniales sin limitar las dinámicas de desarrollo en otras áreas de la ciudad.
Este proyecto evidencia cómo la gestión del patrimonio puede apoyarse en herramientas urbanísticas innovadoras, donde la participación privada juega un papel clave en la sostenibilidad de los bienes de interés cultural, aportando a una ciudad que crece sin perder su identidad.