Desarrollo de los diagnósticos y el diseño en fase de anteproyecto de la ciclorruta norte–sur, mediante un contrato interadministrativo con la Secretaría de Movilidad, como una apuesta por fortalecer la conectividad metropolitana entre Bello e Itagüí.
El proyecto plantea una infraestructura continua que articula movilidad sostenible con la cualificación del paisaje urbano y la adecuación del espacio público, promoviendo nuevos usos y formas de habitar la ciudad.
Desde su concepción, incorpora el Aprovechamiento Económico del Espacio Público (AEEP) como un componente complementario, orientado a dinamizar el entorno y potenciar el valor urbano de la intervención.